Silpimaan nació mucho antes de tener un nombre
Hace más de 23 años, todo empezó con una decisión difícil: volver a empezar desde cero.
Mi padre llevaba trabajando desde los 12 años. Había sido mozo de almacén, comercial y repartidor en uno de los mayores almacenes de menaje para el hogar de Ciudad Real. Conocía el sector, los productos y, sobre todo, conocía a las personas que había detrás de cada negocio.
Cuando perdió su trabajo, decidió apostar por lo único que sabía hacer realmente bien: trabajar, vender y ayudar a sus clientes a encontrar exactamente lo que necesitaban.
Así comenzó este proyecto familiar.
Pero apenas tres meses después de iniciar aquella nueva etapa, una enfermedad y una negligencia médica le dejaron sin movilidad en uno de sus brazos y apartado del trabajo durante más de dos años.
Y fue entonces cuando todo cambió.
Con solo 18 años, tuve que dejar mis estudios y ponerme al frente de aquel sueño que acababa de comenzar. No había un gran plan de negocio, ni una marca, ni redes sociales. Solo había una familia, muchas ganas de salir adelante y la certeza de que rendirse no era una opción.
Aprendimos trabajando. Crecimos escuchando a nuestros clientes. Y, poco a poco, aquel pequeño proyecto se convirtió en nuestra forma de vida.
Entonces nació Silpimaan
Muchos años después pensamos que había llegado el momento de enseñar al mundo lo que llevábamos tanto tiempo construyendo.
Necesitábamos un nombre que nos representara de verdad.
Así nació Silpimaan, de la unión de las iniciales de los cuatro miembros de nuestra familia.
Porque Silpimaan nunca ha sido solamente una empresa.
Es una historia familiar construida entre cajas, almacenes, kilómetros, clientes y muchas horas de trabajo.
Al principio trabajábamos principalmente con comercio mayorista. Con el tiempo abrimos nuestras puertas también al cliente particular y empezamos a ofrecer una atención mucho más cercana y personalizada.
Hoy seguimos haciendo aquello que mejor sabemos hacer: ayudarte a encontrar todo lo que necesitas para tu cocina y tu hogar.
Ollas, sartenes, cubiertos, vajillas, utensilios, menaje profesional…
Y si algo no lo tenemos, lo buscamos hasta encontrarlo.
Porque después de tantos años hemos aprendido que nuestro verdadero valor no está solamente en lo que vendemos.
Está en cómo tratamos a quien confía en nosotros.
Queremos seguir creciendo, pero sin dejar de ser quienes somos
Nuestro siguiente reto es llevar Silpimaan mucho más lejos y conseguir que personas, restaurantes, negocios de hostelería y profesionales de toda España puedan acceder a nuestros productos y a nuestra manera de trabajar.
Queremos crecer, sí.
Pero no queremos perder aquello que nos ha traído hasta aquí:
la cercanía, el trato de tú a tú, la confianza y el compromiso de buscar siempre una solución.
Porque para nosotros un cliente nunca es simplemente un pedido.
Es alguien que ha decidido confiar en una pequeña empresa familiar.
Y después de más de 23 años de historia, seguimos sintiendo que cada nueva persona que llega a Silpimaan pasa a formar parte, de alguna manera, de nuestra pequeña gran familia.
Bienvenido a Silpimaan.
Menaje, experiencia y cercanía. Desde nuestra familia, para la tuya y para tu negocio..
